martes, enero 31, 2012
El cielo se ennegrece, y al rato aclarece.
La brisa mueve las hojas del croto.
Y las ramas del conacaste.
El conacaste está sin hojas: es invierno para él.
El croto es como siempre: es verano para él.
En estas latitudes ya no hay estación.
En el norte hace frío, en el sur hace calor.
Pero quién sabe que hace aquí, cerca del Ecuador.
Mientras miro a través de las ventanas
(Entre abiertas y entre cerradas...
Celosías indecisas las de aquí)
No capto donde estoy.
Ni de donde vengo, ni adonde voy.
Me suspendo en el tiempo y el espacio.
Ni sé que día es hoy.
Creo ser de las tierras ambiguas, ahí nací.
Donde la única noción el tiempo
Es cuando llueve o no.
Cuando algunos arboles deshojan
Pero otros no.
Es así este trópico nuestro
De tierras blancas y duras.
De tierras rojas y barrosas.
De tierras negras, fértiles y olorosas.
Y de arenas negras, finas y pegajosas.
sábado, noviembre 13, 2010
A veces no.
A veces templa
Templa el corazon.
Quien diria...
Que algo asi pueda pasar.
Que el corazon sea al amor
Como el hierro es al calor.
Quizas sea malentendido
Una grave confusion.
Y no es amor el que lo hace
Sino algun impostor
Algun ladron farsante
Un falsario ejecutor.
Pero Atencion
(Que ni templado)
El hierro puede
Con todo y su teson
Evitar fundirse
Ante Aquel Calor.
miércoles, octubre 27, 2010
sábado, mayo 22, 2010
Happiness is fleeting...
Let it stay!
For as long as she wishes.
But don't worry, Dear...
She always and always
(And I mean it, always!)
Does comes back.
She shall startle you
And visit you, yes,
On any given moment.
Just remember
You must look for it
Without expectation
For it comes and goes
And never really stays.
Never really stays.
Just forget
That foolish lie
That senseless foe
That repeatedly implies
Otherwise.
You shall never get it
Never reach it
For it is not a thing!
Nevertheless, my Dear
Be sure of one thing:
You shall live it.
sábado, abril 10, 2010
Grafitti sin muros
Mario Benedetti
Las modas pasan, los escombros quedan.
De todos los ismos solo queda el abismo.
Los parricidas son huerfanos precoces.
Yankee stay home.
Mas vale estar vivo que mal acompanado.
Preciso abogado para defensa en Juicio Final.
El ombligo es un hit.
Lo grave no es el pecado original sino las fotocopias.
Hacer la venia es pecado venial.
Libertad o suerte.
Los unicos angeles de que recelo son los demonios disidentes.
Best seller of paradise: "Who's who in hell?"
Aggiornamento: Sesamo instalo portero electronico.
Peor que el estress es cuatro.
miércoles, marzo 17, 2010
Hast thou named all the birds without a gun?
Loved the wood-rose, and left it on its stalk?
At rich men's tables eaten bread and pulse?
Unarmed, faced danger with a heart of trust?
And loved so well a high behavior,
In man or maid, that thou from speech refrained,
Nobility more nobly to repay?
O, be my friend, and teach me to be thine!
R.W. Emerson
miércoles, marzo 10, 2010
que sitian nuestros amores
Trémulas infelices
Circunstancias.
Adaptación o rebeldía
es la pregunta eterna
Una amarga melodía
que suprime los corazones.
Manos azarosas
que revuelven la baraja
Y complican el encuentro
D'espadas y corazones.
Crean o destruyen
nuestras realidades
Su vocación es aleatoria
Pues ni ven ni sienten
Estériles deidades.
Y dominan
-¡Como dominan!-
Sin propósito alguno.
Como amebas
Envuelven la esencia
Aquella de la vida
Y se la tragan
Y la cagan
Dejándola hecha mierda.
Y ya hecha nada
¿Como se le hace?
Dime como hacerle...
Para recuperarla.
domingo, febrero 14, 2010

Quisiera compartir algo de mi tierra. Los errores ortográficos son intencionales, y representativos del habla de la gente.
Los Vientos de Otubre(a la luz del fogón)
Alfredo Espino
¡Quizás ya no venga! ¿No s'hia dado cuenta
de que están soplando los vientos de otubre,
y que el barrilete vuela, y ya no cubre
como antes al cerro, nube de tormenta?
Hoy s'iajusta el año y él me dijo: "Anita,
entre algunos días regreso por vos";
pero no lo quiso quizá tata Dios
¿Verdá, madrecita?
Cuando veyo el rancho de paja, el ranchito
q'él estaba haciendo pegado a la güerta,
y veyo tan sola y cerrada la puerta
y yeno de montes aquel caminito,
siento que me muerde, aquí adentro, un dolor,
y que l'alegría también se me ha ido,
y me siento agora, lo mesmo que un nido
que no tiene pájaros, ni tiene calor...
Naide me lo ha dicho, pero es la verdá.
En la madrugada tuve un mal agüero:
se estaba apagando, mamita, el lucero
detrás de aquel cerro que se mira allá,
y asina s'iapaga también lo que quiero...
No tengo ni ganas de mirar p'ajuera.
¿Qué lhiace que vengan, que vengan los vientos
si a mis sufrimientos
nada güeno traen de lo que quisiera?
Ciérreme la puerta. Siento que me cubre
un frío las manos, Dios sabe qué tienen...
¿Que no s'hia fijado lo tristes que vienen
agora los vientos, los vientos de otubre?
viernes, marzo 13, 2009
The Anarchists are right in everything; in the negation of the existing order, and in the assertion that, without Authority, there could not be worse violence than that of Authority under existing conditions. They are mistaken only in thinking that Anarchy can be instituted by a revolution. But it will be instituted only by there being more and more people who do not require the protection of governmental power…There can be only one permanent revolution - a moral one: the regeneration of the inner man.
Leo Tolstoy
sábado, marzo 07, 2009
Then said Almitra, "Speak to us of Love."
And he raised his head and looked upon the people, and there fell a stillness upon them.
And with a great voice he said:
When love beckons to you follow him,
Though his ways are hard and steep.
And when his wings enfold you yield to him,
Though the sword hidden among his pinions may wound you.
And when he speaks to you believe in him,
Though his voice may shatter your dreams as the north wind lays waste the garden.
For even as love crowns you so shall he crucify you. Even as he is for your growth so is he for your pruning.
Even as he ascends to your height and caresses your tenderest branches that quiver in the sun,
So shall he descend to your roots and shake them in their clinging to the earth.
Like sheaves of corn he gathers you unto himself.
He threshes you to make you naked.
He sifts you to free you from your husks.
He grinds you to whiteness.
He kneads you until you are pliant;
And then he assigns you to his sacred fire, that you may become sacred bread for God's sacred feast.
All these things shall love do unto you that you may know the secrets of your heart, and in that knowledge become a fragment of Life's heart.
But if in your fear you would seek only love's peace and love's pleasure,
Then it is better for you that you cover your nakedness and pass out of love's threshing-floor,
Into the seasonless world where you shall laugh, but not all of your laughter, and weep, but not all of your tears.
Love gives naught but itself and takes naught but from itself.
Love possesses not nor would it be possessed;
For love is sufficient unto love.
When you love you should not say, "God is in my heart," but rather, I am in the heart of God."
And think not you can direct the course of love, if it finds you worthy, directs your course.
Love has no other desire but to fulfil itself.
But if you love and must needs have desires, let these be your desires:
To melt and be like a running brook that sings its melody to the night.
To know the pain of too much tenderness.
To be wounded by your own understanding of love;
And to bleed willingly and joyfully.
To wake at dawn with a winged heart and give thanks for another day of loving;
To rest at the noon hour and meditate love's ecstasy;
To return home at eventide with gratitude;
And then to sleep with a prayer for the beloved in your heart and a song of praise upon your lips."The Prophet", Gibran Khalil Gibran.
jueves, marzo 05, 2009
A ti,
Quisiera, en esto, decir algo...
Quisiera, con esto, hacerte saber
Que si hay mujer que lo ha logrado
Sin siquiera querer,
Has sido tú.
Y fue en silencio, doucement...
Sin sospecha alguna, sin señal
Que has clavado una espina
Y desatado un vendaval
En este corazón.
Ahora tiemblo de enfermo...
Por el veneno inyectado,
Que ahora corre en las venas
Y hace las noches eternas
Eternas de suspirar.
Y no hay forma de pararlo
Porque si un día mejora,
Rapidito s'empeora...
Al ver tus ojos divinos
Tu perfil celestial.
Por eso ahora, en esto, te digo,
Ahora, con esto, te hago saber:
¡Anhelo contigo,
El Amor conocer!
Y no amores sino Amor...
(Si entiendes mi parecer)
Aquel que sin temor,
Alza el vuelo al espíritu
(El que une a todo,
Y a ti y a mí)
Aquel de la consulta de Almitra:
Que no posee ni es poseído,
Que no toma más que sí mismo
Ni toma nada que de sí mismo
El amor que es suficiente
Para el mismo Amor.
Solo así, entonces, mi bien...
Mis males se curarán
Y nuestros corazones
Hacia el cielo infinito,
Volarán.
domingo, noviembre 09, 2008

Un día - !primero Dios!-has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito
en que vivamos los dos.
¿Qué más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor...
Y entre aroma de saucos,
un zenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.
Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos...
Con sólo eso, vida mía;
con sólo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría...
Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un "Te quiero"
y huele a sendas en flor...
Alfredo Espino
jueves, noviembre 06, 2008
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro;
y en un vaso olvidada se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor!
martes, septiembre 09, 2008
Margarita, está linda la mar
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.
Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar».
Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
Rubén Darío

